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  • Adriana Reinking

Renuncia a la vida bonsái

Espero que esto que comparto contigo sacuda tu conciencia, rete tu inteligencia y te motive a romper con todo aquello que no te permite ser tú.



Para atreverte a ser, es importante entender el concepto de la vida bonsái. ¿Has visto un arbolito bonsái? Son esos pequeñitos que son usados como adorno y que sirven nada más para decorar y para hacer sentir bien a quien los entrenó. Los bonsái, no nacen y se quedan chiquitos. El bonsái es educado para no crecer. Es una forma de miniaturizar árboles artificialmente, de la siguiente manera: a un árbol joven se le van podando poco a poco las ramas, el tronco y las raíces para inhibir su crecimiento; se le coloca en macetas de entrenamiento cada vez más pequeñas, para que las raíces se adapten a un espacio progresivamente más reducido, hasta que el árbol es depositado en la macetita que será su hogar definitivo. En ocasiones incluso se enreda alambre alrededor de ramas y tronco, para que al crecer (es un decir) adquiera alguna forma caprichosa.


De la misma forma que el bonsái es entrenado a permanecer en un tamaño miniatura, tú eres educado para no salirte de la maceta en que te enseñaron a vivir. Como el entrenamiento empieza desde que eres muy pequeño, es difícil que entiendas el proceso de entrenamiento como tal. A través de las experiencias que vives en tu pequeño universo llamado familia, poco a poco vas aprendiendo las creencias y los valores que van formando ese ser (tú) que, en esencia, va quedando sepultado bajo el peso de los lineamientos y expectativas sociales y familiares. Pasan así los años y llega el momento en que eres ya una persona miniatura en una pequeña maceta.


¿Te has preguntado cómo pensarías, qué creencias tendrías y la religión que seguirías si hubieras nacido en otro país, en otra época o simplemente con otras oportunidades? La moral cambia en cada lugar y cada época. Tal vez si hubieras nacido en India, en Serbia o en Turquía, pensarías de otra manera y entonces ¿serías la misma persona? ¿Qué hace que tú seas tú? La respuesta es un conjunto de factores, pero fundamentalmente influyen tu genética y tu historia familiar, o sea, la línea bonsái de donde vienes. Toma en cuenta que el proceso de vida bonsái es inconsciente, ya que esto te ayudará a perdonar a quienes te entrenaron y a ti mismo por haber entrenado. Es difícil no repetir los patrones aprendidos en la niñez y muchos enseñan a sus propios hijos lo que a ellos mismos les pareció un fastidio. El entrenamiento recibido de tus padres y el que enseñas tú como padre, raramente es cuestionado y simplemente se va pasando de generación en generación, aunque se trate de algo que haga daño. ¡Atrévete... renuncia a ser bonsái!


Adriana Reinking

Encuentra “Contra la vida bonsái” en el prólogo de mi libro ATREVETE.

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